<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> BLANC I BLAU-EL ERMITAÑO

09.10.08

EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA

Yo que pensaba que esta semana podría dedicarme a pasear por el bosque, hablar con los jabalíseses, hacerle la puñeta a las ardillas y, mi nuevo hobbie, pincharle las ruedas a los vehículos de los Mossos que veo por ahí y ese tipo de cosas, y resulta que no gano para sobresaltos.

Por ejemplo lo de Márquez, que en ‘El Larguero’ de la SER se declaraba madridista. Luego ha rectificado, sí, y ha dicho que es espanyolista desde que lo destetaron y esa serie de cosas, pero lo que queda es lo que queda, y lo que que queda es que el entrenador del Espanyol se ha declarado madridista. Cojonudo, tú. Ya: le preguntaron que a quién prefería, si a papá o a mamá, pero es que no es obligatorio contestar a todas las gilipolleces que te preguntan. Es más: se le puede decir al entrevistador en cuestión que consideras la pregunta una solemne estupidez y que le pregunte chorradas al entrenador de su equipo, si es que tiene lo que se ha de tener.

Y es que según qué cargos en la vida conllevan intrínsecamente según qué obligaciones que, implícita o explícitamente, se aceptan cuando se acepta el trabajo. Y si no se está de acuerdo con esas premisas, o se discute antes de asumir la responsabilidad o, directamente, se renuncia a ejercer el cargo en cuestión. No sé… Igual que un cocinero ha de lavarse las manos antes de ponerse a cocinar, o un directivo de La Caixa no puede decir públicamente que su sueño es trabajar para el BBVA, un entrenador de un club de fútbol no puede declararse seguidor de otro club de fútbol (excepto casos muy claros: por ejemplo, si Camacho hubiera intentado vender cualquier otra cosa que no fuera que es ‘merengue’, lo hubiéramos ‘apedreado’ por mentir como un bellaco). Es decir: sí puede, claro; no es ningún delito y de hecho, lo ha hecho y no va a pasar nada. Pero es como si yo me olvidara de mi condición de director del Blanc i Blau y me pusiera a decir que sí, que bueno, que lo del BiB está muy bien y tal, pero que a mí el periódico que me gusta en realidad es El Caso y que, en la intimidad, me considero ‘casista’. Calculo que serían algo así como dos segundos y medio los que duraría en la casa.

Si hay algo que ha hecho daño socialmente al Espanyol ha sido el supuesto amiguismo perico con los ‘merengues’, lo del mini Bernabéu, lo del primo de Zumosol y todo lo demás. Y Márquez, que como declaró ayer es espanyolista desde los siete años y lleva lustros trabajando en la casa, debería ser el primero en saber el palo que nos supone a la mayoría de pericos que el entrenador del Espanyol se declare madridista, te pregunten lo que te pregunten. Porque si De la Morena está obsesionado con preguntarle a cualquiera del Espanyol que pasa por sus micrófonos que de qué equipo es (cosa que podría hacer, si tuviera el valor de escuchar lo que podrían responderle, a los de su ‘Atleti’, que igual se iba a llevar más de una sorpresa y más de un bochorno), nos gustaría que nuestro entrenador –que además de venir de la cantera, es el rostro más visible del Espanyol en el mundo exterior; de aquí a tres meses, la cara y la voz de Márquez serán mucho más conocidas para el aficionado español al fútbol que las de Dani, que lleva más de una década al mando–, respondiera con un simple y sencillo “yo soy del Espanyol”. Y si el tipo insiste, se le pregunta a su vez que qué parte de ‘soy del Espanyol’ no entiende. Mira que es sencillo’ ¿eh?

También hemos sabido la multa que se va a llevar el club por lo del derbi: 3.000 euros. 3.00 míseros euros, para ser más concretos. En fin…No seré yo el que pida el cierre de Montjuïc, pero, vamos, si eso es lo en serio que el Comité en cuestión se toma lo que pasó hace dos sábados, no tengo ninguna duda que es algo que acabará volviendo a suceder, en Montjuïc o en donde sea, hasta que, siento ser tan crudo, hayan cadáveres por en medio. Pero bueno, jijí, jajá, todos han salvado el culo, los únicos culpables son los descerebrados que lanzaron las bengalas y todos contentos, porque, se ve, aquí el único objetivo de todos era eludir cualquier responsabilidad sobre el asunto. Que, por cierto: uno no quiere ser malpensado, pero la súbita marcha atrás en lo de la denuncia a los jugadores ‘culés’ no tendrá nada que ver con la sanción ridícula que se ha llevado el club, ¿verdad? No, yo por preguntar, más que nada. Y hablando de sanciones y de responsabilidades: todos los encargados, tanto del club, como políticos y policiales, siguen tan ricamente en su puesto, ¿no? No, también por, en mi inocencia, preguntar. Los ermitaños somos gente curiosa, ya sabéis.

Pues eso, ya lo veis: todos felices y aliviados por quitarse el muerto de encima en lugar de avergonzarse y asumir sus responsabilidades por lo que pudo pasar y pensar en lo que puede suceder si no se pone remedio. Una gran lección de responsabilidad y de asumir lo que se hace, sí señor. No entiendo como no los incluyen a todos como ejemplo en la enseñanza de la famosa asignatura ‘Educación para la ciudadanía’. Impecable éticamente todo quisqui, ciertamente. Impecables. Eso sí: no han cerrado Montjuïc. Yupi. Yupi.

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